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El estrés y la salud

 

Business man holding son (18-24months), using laptop at table

Si bien entendemos el estrés como un problema de salud mental, muchas veces este se puede convertir en un problema de salud individual y familiar que requiere atención inmediata.

El estrés afecta nuestra salud a diferentes niveles, desde el funcionamiento de nuestro cuerpo hasta la manera en cómo nos sentimos y, consecuentemente, cómo nos comportamos. De no ser adecuadamente controlado, la tensión puede contribuir a desencadenar, o empeorar, enfermedades crónicas severas como la elevación de la presión arterial, las enfermedades del corazón, la obesidad, la diabetes, entre otras.

Se estima que más del 40% de adultos sufren de estrés.

Las diferentes manifestaciones del padecimiento incluyen dolores de cabeza, de espalda, problemas gástricos, circulatorios, problemas para conciliar el sueño, ansiedad excesiva, etcétera. Lo que es más preocupante es que se ha observado un efecto contagioso del estrés: aun desde la infancia, los hijos son sensibles al estrés de los padres, lo cual resulta en niños con un mayor riesgo a desarrollar problemas conductibles y emocionales.

Así, este problema representa un riesgo tanto para nuestra salud individual como para nuestra salud familiar.

Combatir el estrés es todo un reto en la sociedad actual, en la que pasamos mucho tiempo ocupados y con pocas oportunidades de esparcimiento individual y familiar.

Las actividades físicas son excelentes alternativas para aliviar la tensión y, además, proveen oportunidades para relajarse en familia.

Es importante recordar que dormir pocas horas o el exceso de alcohol, cafeína o tabaco contribuyen a elevar los niveles de estrés.

Si usted lleva una vida saludable y aun así sufre de estrés, no dude en contactar a su médico, ya que, en algunos casos, es necesaria una intervención que podría incluir fármacos para aliviar niveles severos de tensión. Será oportuno buscar ayuda y tenga presente que su salud afecta de manera directa la de sus seres queridos.

Fuente: http://www.elperuano.com.pe/
Alexandra Obregón

 

Retrasa las recompensas

88Autocontrol

 

“El autocontrol infantil, ser capaz de aplazar la recompensa, ha demostrado ser un predictor del éxito financiero más fuerte que el CI (Coeficiente Intelectual) o la clase social de la familia”
Daniel Goleman

No es tan definitivo tener un buen CI. Es más importante para el éxito ser autoresponsable  y tener autocontrol porque un niño responsable es un niño que sabe sopesar las consecuencias, por ende sabe automotivarse y autoexigirse y poner los medios necesarios para conseguir su objetivo, a  pesar de no tener un coeficiente deslumbrante.

Enséñale a aplazar la recompensa. Le estarás enseñando autocontrol. Le estarás dando una herramienta de éxito.

Fuente: www.solohijos.com

“Sí, cuando…” en lugar de “no”

sino

 

Si abusas del “no”:

  1. Aumentará el sentimiento de impotencia y ansiedad de tu hijo
  2. Aumentarán sus ganas de desafiar
  3. Le cortarás “las alas”
  4. Le obligarás a desobedecer
  5. Acabarás minando su iniciativa

Hasta para decir que “no”, es necesario utilizar un lenguaje positivo. Sustituye el “no” por un “sí, cuando…”Por ejemplo:

   ¿Puedo ver la tele?

  • En negativo: No, porque no has recogido la habitación
  • En positivo: Si, en cuanto recojas la habitación.

Dos reglas de oro:

  • Negar con frases positivas aumenta la probabilidad de colaboración.
  • Si utilizas la negación, explica las razones para hacerlo, igual que harías con tu pareja o tu jefe. No es diferente con tu hijo.

Fuente: www.solohijos.com