Archivo de la categoría: Maternidad

Estado o cualidad de madre. Hospital donde se atiende a las parturientas.

¿Sabes cómo hablar a tu hijo para hacerle sentir responsable de su aprendizaje?

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Con la mejor intención, la de que nuestros hijos saquen con éxito sus estudios, les decimos frases que tratan de motivarlo a estudiar a base de hacerles sentir culpables, a través de lenguaje controlador.

Son frases como estas:

  • Cada trimestre lo mismo. Con profesor particular, con mi ayuda… ¡Ya no sabemos qué hacer para que apruebes!
  • ¿Solo un aprobado? ¡Con lo que hemos trabajado! ¿Qué has hecho para sacar esto?
  • Tu padre y yo nos pasamos el día trabajando para que estudies y tengas un futuro. ¿Y qué obtenemos a cambio? ¡Ponte a trabajar a hora mismo!

¿Qué consigues?


Que tu hijo entienda que debe estudiar porque tú así lo quieres. Porque de no hacerlo perderá privilegios. Estudia por tu bien, no por el suyo propio. Puedes tener razón en sus suspensos, en que no estudia lo que debe, en que no cumple objetivos pero, si quieres que realmente reaccione y quiera cambiar, debes decírselo de otra manera. Utiliza un lenguaje capacitador.

¿En qué consiste el lenguaje capacitador?


Nuestro poder educativo está en las palabras. No va a reaccionar si le obligas a hacerlo. Reaccionará mientras sienta vuestros reproches, vuestra presión o vuestras amenazas pero tarde o temprano dejará de intentarlo.

El lenguaje que insta a reaccionar es el lenguaje que fomenta la autonomía. Es el lenguaje que le hace sentir que elije; el que reconoce que es él, y no nosotros, el responsable de su aprendizaje.

Los psicólogos Cheryl Flink, Ann K. Boggiano, y Marty Barrett, de la Universidad de Colorado demostraron ya en 1990 que la forma de dar las instrucciones influye en el rendimiento de las personas, mucho más de niños y adolescentes.
Pasaron un examen estandarizado a 267 universitarios a los cuales se les había enseñado las mismas estrategias para solucionar problemas. A la mitad de los alumnos sus profesores les presionaron para maximizar el nivel de rendimiento y les obligaron a emplear una estrategia determinada. A la otra mitad, sus profesores no les presionaron y les dieron libertad de elección. El segundo grupo resolvió más problemas que el primero y con más calidad porque su sentimiento de autodeterminación les permitió pensar de forma alternativa y flexible, fomentando la automotivación intrínseca y el rendimiento.

De la misma forma, cuando utilizas con tus hijos un lenguaje capacitador, lejos del control y la culpa, sienten que tienen la posibilidad de elección, asumiendo su parte de responsabilidad en su proceso de aprendizaje, vinculándose al mismo y autodeterminándose. De hecho, cuando utilizas este lenguaje estás mediando su sentimiento de competencia, con todo lo que ello comporta.

¿Cómo hablar a nuestros hijos con un lenguaje capacitador?


No es suficiente con que tu hijo sepa que es responsable de su rendimiento. El objetivo de este lenguaje es que le demuestres a tu hijo que reconoces que él es el responsable de su aprendizaje:

  • Este primer trimestre no ha ido tan bien como esperabas, ¿verdad? Cuál crees que ha sido el problema? (Para detectar errores)
  • ¿Estás de acuerdo en que el móvil ha sido un factor importante en los suspensos? (Para detectar errores)
  • ¿Qué te parece la proporción de tiempo que has empleado en divertirte y la que has empleado en estudiar? (Para que cambie su organización)
  • ¿Piensas que puede ser una buena idea dejar el móvil fuera de la habitación a la hora de estudiar?(Para que se comprometa))
  • Si lo que quieres es recuperar esa asignatura el trimestre que viene, qué crees que debes hacer? ¿No te convendría matricularte en las clases de refuerzo del colegio? (Para que se sienta responsable de su aprendizaje)
  • Veo que te cuesta planificar tu horario. Si me necesitas, me avisas. (Para que trate de organizarse solo)
  • El sábado estaremos todo el día fuera, ¿recuerdas? (Para que recuerde que debe planificar de manera diferente sus deberes)
  • ¿Crees que habrás acabado tus deberes cuando yo vuelva del supermercado? (Le animas a ponerse una hora límite)
  • A mí me funcionaban las estrategias nemotécnicas. Cuando quieras, te explico algunas. (Le proporcionas información objetiva sin decirle lo que debe hacer)

En definitiva, para que nuestros hijos se impliquen en su proceso de aprendizaje debemos darles los recursos necesarios (técnicas de estudio, información…) y hacerles las preguntas oportunas para que sientan autónomos y responsables del mismo. Por nuestra parte, supervisión, motivación, recursos, acompañamiento y ayuda. El control es cosa de él.

Elena Roger Gamir
Pedagoga – Solohijos

Cómo gestionar una bronca en casa con hijos adolescentes

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Los conflictos en la relación con adolescentes son normales y propios de la etapa. Las discusiones y broncas en casa con los padres son frecuentes por el choque generacional y toda la familia pasa una prueba de fuego al intentar gestionarlas. La transición de niño a adulto crea tensiones internas difíciles de soportar que llevan al adolescente a actuar de una forma que puede ser difícil de tolerar por parte del entorno.

“Es agotador” y “no puedo más” son dos frases con las que los padres con hijos adolescentes acostumbran a resumir, en los momentos bajos, la convivencia con ellos. En las gradas de las instalaciones deportivas, en las reuniones de instituto o en las charlas sobre educación donde coinciden con padres de chicos y chicas de la misma edad, el que no se queja de discusiones por eldesorden en la habitación se lamenta de las malas contestaciones, del abuso de la videoconsola, de la falta de estudio o de la apatía. Intercambian experiencias para concluir con el consabido “yo ya no sé qué hacer”.

La gestión de las broncas familiares con adolescentes

Las familias se tienen que adaptar a los cambios y empezar a relacionarse con aspectos adultos que el adolescente exige que sean respetados y reconocidos (aunque impliquen diferencias con los padres) a la vez que se siguen atendiendo aspectos infantiles que todavía persisten.

Y es que a esas edades, los hijos tan pronto se sienten sobreexigidos y se refugian en un funcionamiento infantil recordando a los padres que todavía no son adultos, como se sienten infantilizados y reivindican -a veces con excesiva vehemencia- un respeto porque ya no son niños.

Cómo gestionar las broncas con hijos adolescentes

De la capacidad de adaptación de los padres a esos cambios depende muchas veces que se cronifiquen conductas, se creen círculos viciosos y se acabe en una escalada de conflictos. No hay fórmulas ni recetas mágicas; es importante no psicologizar, psiquiatrizar o judicializar unos conflictos que son naturales y propios de los cambios que ocurren en esa etapa.

La difícil relación con los hijos adolescentes

Mario Izcovich, responsable del grupo de investigación en adolescencia del Col·legi de Psicòlegs de Catalunya, asegura que muchas de las broncas que se viven en los hogares con adolescentes tienen que ver con que los padres esperan de sus hijos que hagan ciertas cosas, les plantean determinadas tareas o demandas, y los chavales, que en otro contexto -como la casa de un amigo o unas colonias- las asumirían, reaccionan de forma distinta como una manera inconsciente de manifestar cierta rebeldía respecto a lo que sus padres esperan que hagan o sean.

“La dinámica nos demuestra que los adolescentes, además de serlo, son hijos, y hay una dinámica particular en relación con sus padres“, afirma. Javier Urra, psicólogo y director clínico del programa RecUrra para padres e hijos en conflicto, remarca que la relación con hijos adolescentes siempre ha provocado conflictos, ha exigido constancia y coherencia por parte de los padres, y ha resultado agotadora, “aunque quizás en la sociedad actual un poco más porque hay más permisividad social que antes” y cuesta más ejercer la autoridad.

Partiendo de todas estas premisas -que los conflictos con el hijo adolescente son inherentes a esa fase del desarrollo y no hay que desfallecer ante ellos-, Javier Urra explica que “no hay soluciones mágicas -en educación nunca las hay-, sólo las reflexiones de personas acostumbradas a relacionarse con adolescentes, incluidos sus propios vástagos”.

Marina Berrio

Asesoramiento: Javier Urra, psicólogo y director clínico del programa RecUrra y Mario Izcovich, responsable del grupo de investigación en adolescencia del Col·legi de Psicòlegs de Catalunya.

fuente: hacerfamilia

Síndrome postvacacional: ¿cómo afrontar el fin de las vacaciones?

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Foto: ISTOCK

La finalización de las vacaciones y la incorporación al trabajo y otras actividades de la vida cotidiana, supone en muchas personas la aparición de una serie de trastornos de naturaleza física y mental que afectan a la salud y limitan sus capacidades. Es lo que se conoce como“síndrome postvacacional”, que se manifiesta a través de diversas alteraciones orgánicas, intelectuales y emocionales, con síntomas muy variados.

Sin embargo, algunos rasgos del síndrome postvacacional comunes como apatía, inadaptación al trabajo y debilidad generalizada. Lo habitual es que todos estos síntomas desaparezcan pasados unos días, aunque algunas veces se alarga por tiempo indeterminado.

La tristeza, la depresión, el sudor, el nerviosismo. Todos estos son los síntomas de una afección cada vez más común y que afecta al 35% de la población activa entre los 25 y los 40 años. Elsíndrome postvacacional es muy usual. Muchas personas se resienten del cambio desde un periodo extenso de ocio y tranquilidad a otro en el que predominan las obligaciones y los problemas. La paradoja es que pese a haber estado de vacaciones y descansando, hay síntomas de angustia, falta de energía, insomnio, irritabilidad.

Características del síndrome postvacacional

El síndrome postvacacional tiene una serie de síntomas comunes en todos los casos. Estos son algunos de los indicios que pueden apuntar a que efectivamente estamos ante uno de estos casos:

Debilidad generalizada, con dolores musculares, fatiga ante esfuerzos menores y pérdida de fuerza y apetito.

Molestias estomacales, con nauseas, sensación de nudo en al estómago y otras de diversa localización como sensación de ahogo, extrasístoles (palpitaciones), taquicardias.

Dificultad para dormir por la noche y somnolencia a lo largo del día.

Dificultad de concentración y rechazo al trabajo: variadas sensaciones de desidia, hastío y sensación de angustia, que puede llegar a limitar o anular la capacidad de ejecución de tareas y para la decisión.

– Habitualmente, cambios de humor continuos, con irritabilidad, e incluso agresividad. Otras veces tendencia a la depresión (tristeza, abatimiento, melancolía)

–  Sentimiento de desagrado y visión negativa de lo que acontece a su alrededor y en la resolución de los problemas (todo parece mal y difícil de superar).

¿Cómo afrontar el síndrome postvacacional?

Ahora que ya conocemos qué es el síndrome postvacacional, toca buscar métodos para que la vuelta al trabajo no nos suponga un mal episodio y termine por costarnos la salud. Antonio Cano Vindel, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), cree que el regreso al mundo laboral después de las vacaciones es “un estresor, sobre todo para quienes han ido de vacaciones estresados. La vuelta supone un rebrote de los trastornos de ansiedad que ya existían”.

Para volver a trabajar en unas condiciones buenas y sin que se pueda ser víctima del síndrome de las vacaciones acabadas, hay que poner en práctica una serie de consejos. Julio Bobes, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo, estima que en septiembre no hay más enfermos, sino más dificultades de adaptación a la vida de siempre.

“Volver al rol habitual, regresar a un horario no elegido, asumir una carga laboral provoca ansiedad. Esto altera los ritmos y crea problemas de adaptación. Dura unos días pero no es una depresión“. Para ello desde antes de las vacaciones debemos reconocer que el entorno de trabajo es un elemento fundamental en nuestro trabajo y porque la percepción que de dicho entorno tenemos, sea la mejor posible.

De este modo, la relación con jefes, colaboradores y compañeros ha de basarse en una comunicación fluida, que puede hacer más llevadero el proceso de adaptación al regreso. Así este buen entorno se convertirá en el mejor apoyo para volver a adaptarnos a nuestro puesto de trabajo después de nuestras vacaciones.

Marina Berrio


fuente: hacerfamilia.com

 

10 páginas webs para que los niños naveguen seguros y aprendan inglés

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Internet encarna prácticamente todo lo bueno y lo malo que hay en el mundo. En él podemos encontrar infinidad de páginas webs educativas, creativas, divertidas* podemos también encontrarnos con antiguos amigos que creíamos perdidos o incluso conocer a nuevas personas. Sin embargo, Internet puede ser un lugar muy inseguro: virus, contenido inapropiado, información falsa* navegar con conocimiento es esencial.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando el que navega es un niño que no tiene las nociones suficientes para protegerse de los peligros de la red? Ahí la labor de los padres es esencial: debemos enseñar a nuestros hijos claves básicas para que se comporten bien en Internet y para que sepan discernir entre tal magnitud de información.

Cuando son muy pequeños, dejarles solos frente a un ordenador puede ser una temeridad. Por ello, hoy os traemos una pequeña selección de webs seguras para niños. Como todas ellas están en inglés (pero siempre adaptadas para los más pequeños de la cara), son además una opción genial para que practiquen la lengua de Shakespeare casi sin darse cuenta. Es decir, en ellas encontrarán entretenimiento, educación (pues todas enseñan a los pequeños) e inglés enInternet, ¿quién da más?

1.- Time fot Kids

Se trata de la revista Time adaptada para los más pequeños. En ella podrán informarse cual adultos de las noticias del día… pero explicadas de tal forma que puedan entenderlo todo a la perfección. ¡Un genial invento!

2.- How Stuff Works

“¿Cómo funcionan las cosas?” El nombre lo dice todo. La eterna pregunta de cada niño, bien explicada para su edad. En esta página el pequeño de la casa podrá aprender curiosidades sobre los Juegos Olímpicos, sobre coches, geografía* casi cualquier pregunta que se haga sobre el mundo está respondida.

3.- Fun Brain

Los niños no se darán cuenta de que están aprendiendo mientras juegan a estas divertidas actividades. Matemáticas, comprensión lectora* todo se practica y se aprende de una manera la mar de entretenida.

4.- Fun Logy

Esta es una genial página web donde los niños encontrarán multitud de actividades para hacer en casa y pasarlo en grande. Recetas de cocina, ideas para experimentos científicos, trivials para practicar su conocimiento* ¡hay de todo!

5.- Knowledge Kids

Una gran selección de vídeos y juegos pensados para los niños de preescolar o en edad de guardería. En esta página podrán divertirse y aprender, además de hacer buenos amigos.

6.- Science Bob

Para pequeños científicos está esta web. Aquí encontrarán muy buenas ideas para hacer experimentos en casa, así como vídeos científicos para aprender y entretenerse. ¿Tienen dudas? También podrán consultarlas.

7.- PBS Kids

La televisión pública americana tiene esta página web con un montón de actividades educativas y juegos divertidos para niños. Esta cadena es conocida por su programación educativa de calidad así que, ¿por qué no aprovecharlo?

8.- Star Fall

Si quieres que tu pequeño aprenda a leer en inglés, esta es una buena opción. Pensada para pequeños angloparlantes, en ella conocerán los diferentes fonemas de la lengua de Shakespeare.

9.- Sport Ilustrated Kids

Sport Ilustrated es otro medio de comunicación americano conocido por su interés en llegar a los más pequeños. Si a tus hijos les gusta el deporte, no la pierdas de vista, porque aquí podrá informarse de todo lo que le interesa en un lenguaje adaptado a su edad.

10.- Sesame Street

¡Y no podía faltar Barrio Sésamo! ¿Qué mejor página que la dedicada a los muñecos televisivos de nuestra infancia? Un lugar en el que no solo el pequeño de la casa lo pasará en grande mientras aprende, ¿verdad?

Damián Montero

Fuente: http://www.hacerfamilia.com

Lactancia materna: consejos para el verano

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Si superar el calor del verano es difícil, todavía puede ser más complicado para la mamá que está dando el pecho y para el bebé que lacta, pues el aumento de las temperaturas tiene efectos físicos directos en ambos. Toma buena nota de onsejos de verano para compatiblilizar la lactancia materna con el calor del verano, tanto si quedas en casa como si vas a salir de viaje.

¿Cómo afecta el calor al bebé lactante?

Dado que el metabolismo de los bebés es más rápido que el de los adultos, tienen mayor riesgo de deshidratación. Para mantener el nivel adecuado de hidratación los especialistas recomiendan dar el pecho a demanda, sin excepciones, siempre que el bebé quiera y acortar el tiempo entre las tomas. Pero ¿cómo sabemos que nuestro hijo puede estar deshidratado?

“El niño suele pedirlo cuando lo necesita y en verano más a menudo con llanto”, indica la Dra. Cristina Bonjoch, especialista de la Unidad de pediatría PAIDO-DEX, del Hospital Universitario Dexeus de Barcelona y miembro de Top Doctors. “Pero hay muchos otros síntomas que indiquen que el bebé está sediento, como son los cabeceos, sacar a menudo la lengua y llevarse la mano a la boca, la reducción de la orina o bien orina concentrada, de aspecto oscuro y olor más fuerte”. Otros indicadores de alarma podrían ser la somnolencia, la irritabilidad, el sudor frío, la pérdida de vitalidad habitual o el aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria.

¿Cómo afecta el calor a la mamá lactante?

La madre que está dando el pecho sufre un aumento de la temperatura corporal por dos motivos: el propio calor del verano y el continuo contacto directo con el bebé durante el amamantamiento. La transpiración aumenta y se produce una reducción de la hidratación natural que da lugar a la disminución de leche.

El Dr. Gonzalo Oliván, pediatra en el Centro de Pediatría y Adopción Internacional de Zaragoza y miembro de Top Doctors, destaca la importancia de “beber suficiente agua o líquidos a lo largo del día, que madre y bebé lleven ropa de tejidos livianos y frescos, buscar sitios frescos al resguardo del calor y del sol para realizar las tomas, tener una botella de agua a mano para evitar interrumpirlas por la sed y colocar una gasa fina entre la piel de la madre y la del bebé para reducir el aumento de temperatura corporal de ambos por el contacto directo”.

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El verano puede provocar en la madre lactante un aumento de la irritabilidad, la apatía y el cansancio derivado de las altas temperaturas. Asimismo, sus niveles de ‘oxitocina’ aumentan cuando el bebé succiona y le produce sed. “No hay ningún problema en beber durante la toma, al contrario, hay que hacerlo”, subrayan los expertos.

Dudas y respuestas sobre la lactancia en verano

1. ¿Hay que darle agua al bebé? El 88% de la leche materna está compuesta por agua por lo que el bebé no necesita agua entre toma y toma si tiene menos de 6 meses y está tomando el pecho a demanda. A partir de los 6 meses, si ya ha iniciado la ingesta de otro tipo de alimentos, es bueno ofrecerle agua en vaso (no directamente de la botella ni en biberón) de vez en cuando. “Si se le ofrece el pecho antes de las papillas o purés, tal y como se recomienda durante el primer año, probablemente no necesitará agua y no la querrá. A medida que se va haciendo grande y toma más cantidad de alimentos sólidos, generalmente beberá el agua que se le ofrece”, asegura el Dr. Oliván.

2. ¿Qué dieta debe llevar la madre? El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda comer 5 veces al día y llevar una dieta variada que incluya todos los tipos de alimentos con un aporte mínimo de 1800 calorías diarias. En verano las verduras y las frutas de temporada (en forma de ensaladas, sopas frías, macedonia, zumos, batidos o piezas enteras) son las grandes aliadas para la madre lactante ya que aportan hidratación y nutrición a partes iguales.

3. ¿Qué debe beber la madre para tener una buena lactanciaPrincipalmente agua y zumos naturales, entre 2 y 3 litros al día o lo que le pida el cuerpo. Se deben evitar los refrescos azucarados y las bebidas estimulantes (colas, café, té), y por supuesto están contraindicadas las bebidas con alcohol.

4. ¿Cuáles son los requisitos de conservación de la leche materna? Si es necesario extraerla leche materna para almacenarla y transportarla, las altas temperaturas pueden hacer que pierda sus propiedades o se contamine. Es importante extremar los hábitos de higiene, limpiando bien la zona del pezón/areola, el sacaleches y los recipientes de almacenamiento. La mamá deberá mantener siempre las manos bien limpias. La leche puede refrigerarse hasta 8 días en nevera a una temperatura entre 0 y 4ºC (siempre en el fondo, no en la puerta) y no debe permanecer congelada más de dos semanas.

Si se realiza la extracción fuera de casa, la leche puede conservarse en una neverita portátil bien enfriada. El Comité de Lactancia Materna de la AEP recomienda que entre los 25 y 30ºC de temperatura ambiente, la leche materna extraída se refrigere en la nevera antes de que hayan transcurrido de 4 a 6 horas. Por encima de los 30ºC de temperatura ambiente, la leche materna no puede mantenerse fuera de la nevera más de 4 horas.

7 consejos compatibilizar lactancia materna y verano

1. No planificar un calendario turístico apretado durante los primeros meses de lactancia, especialmente durante el primer mes.
2. Si el trayecto en automóvil es largo, habrá que amamantar al bebé en ruta. Se recomienda parar y buscar una posición cómoda y fresca para los dos, sin prisas, aunque suponga alargar el tiempo del viaje.
3. Si se viaja en tren o en avión, el bebé viajará en los brazos de mamá (con un cinturón especial) y ella puede darle el pecho en cualquier momento. Tanto la mamá como el bebé deben vestir ropa ligera y fresca.
4. Colocar una gasa fina entre la piel de la madre y la del bebé durante la lactancia, para reducir la temperatura corporal de ambos.
5. Tener siempre a mano una botella de agua para evitar interrumpir la toma por la sed que aparece durante el amamantamiento.
6. Buscar sitios frescos al resguardo del calor y del sol para realizar la toma. Si se está dentro de casa y fuese necesario, se recomienda cerrar ventanas y bajar persianas.
7. Si se utiliza ventilador o aire acondicionado, o se está en un local donde tienen ventilación, hay que procurar evitar la exposición del bebé al flujo de aire.

Los expertos inciden en la importancia de dar el pecho a demanda, cada vez que el bebé quiera, y no darle agua entre las tomas si tiene menos de seis meses. Para controlar que el bebé esté bien hidratado, debe mojar 6-7 pañales durante el día.

Marina Berrio
Asesoramiento: Dra. Cristina Bonjoch, especialista de la Unidad de pediatría PAIDO-DEX, del Hospital Universitario Dexeus de Barcelona

Fuente:
Hacerfamilia.com

Obligaciones y tareas para los niños, ¿también en vacaciones?

 

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Una vez ha finalizado el colegio y se ha dicho adiós a las clases y a las actividades extraescolares es normal que los niños abandonen los hábitos a los que están acostumbrados durante el curso: cambia el horario de comidas, de dormir, se arrinconan las tareas y aparecen nuevas actividades que ocupan todo el tiempo de los más pequeños. Los expertos ofrecen varias claves para entender la importancia de mantener las obligaciones y tareas para los niños y asi como de fijar una rutina en los niños durante los meses de verano.

Pasar de unos horarios rígidos a unos más flexibles crea inestabilidad física y emocional a los niños. Por ello, es frecuente que durante los meses de vacaciones aparezcan más cansados y se muestren más susceptibles. Para evitar esto, es fundamental que los niños en verano mantengan una rutina, aunque esta sea distinta de la del resto del curso. En este sentido, encontramos los campamentos y talleres, que ayuda a los niños a desarrollar competencias sociales y educativas y además se pueden compatibilizar con la vida familiar.

El doctor Ignacio Manrique Martínez, drector del Instituto Valenciano de Pediatría y Puericultura y miembro de Top Doctors asegura que “el horario de verano tiene que parecerse lo más posible al de invierno en cuanto a tiempos de comida, merienda y cena o actividades al aire libre. Un cambio brusco de las actividades aprendidas puede derivar en desasosiego y desconcierto. Y es, además, una forma de mostrarles que sus obligaciones siguen siendo las mismas”. Además, los expertos señalan que esta necesidad de mantener los hábitos resulta más importante cuando el niño es más pequeño, fundamentalmente, en los menores de dos años.

La responsabilidad de los padres

Sin embargo, esta necesidad de mantener los mismos hábitos y las mismas rutinas en los niños no siempre les resulta fácil a los adultos, pues en muchas ocasiones lo que los padres buscan durante el periodo de vacaciones es salir de la rutina y dedicar más tiempo al ocio y la diversión. Sin embargo, uno para el doctor Javier Molina Garicano, de Top Doctors, entran en juego “los conceptos de responsabilidad, respeto y concienciación que requiere toda paternidad”. No hay que adoptar posturas extremas. Existen posibilidades para contentar a todos, para que niños y padres disfruten tanto de forma conjunta como independiente. Aunque se recomienda fomentar el tiempo en familia durante los meses de vacaciones, ya que a lo largo del curso resulta más difícil.

Compartir tiempo con los padres resulta crucial para los niños, pues en muchas ocasiones tienen una falta de afecto por su parte, por lo que toda actividad y conversación que los niños tengan con sus padres va a ser lo que recuerden los más pequeños. El doctor Ignacio Manrique Martínez explica cómo es fundamental tener en cuenta este punto, pues en muchas ocasiones, los niños pueden pensar que los miembros que más cerca tienen para contarles las cosas son sus conocidos y amigos del colegio y no sus padres.

La importancia de realizar tareas durante el verano

Es importante también que durante los meses de vacaciones los niños sigan asumiendo algunas obligaciones y responsabilidades. Sin embargo, existen padres que se niegan a que sus hijos continúen realizando tareas durante el verano. La doctora Nuria Curell Águila, miembro de Top Doctors, asegura que “el concepto de ocio, entendido como tiempo dedicado a hacer lo que nos gusta y que habitualmente no podemos hacer durante el resto del año, no comporta que debamos dejar de lado el aprendizaje”.

No se trata de llevar la misma rutina que durante el curso, se trata de concienciar al niño de que en la vida hay que asumir una serie de responsabilidades y que estas no se dejan de lado durante el verano. En septiembre hay que volver al colegio y es conveniente que los niños refresquen de forma divertida lo aprendido durante el curso. Una forma de hacerlo es plantear sencillas adivinanzas o problemas de matemáticas que obliguen a los más pequeños a pensar y a ejercitar su mente. Los meses de vacaciones pueden ser una excelente oportunidad para educar a tu hijo en valores como el trabajo en equipo a través del deporte, las salidas al campo en familia o la colaboración en las tareas domésticas.

Las vacaciones deben ser para los más pequeños un tiempo de descanso y recuperación tanto física como emocional. Romper con la rutina adquirida durante el curso y plantearle nuevos hábitos que rompan sus esquemas y comportamientos no ayudarán en ningún caso a que los más pequeños consigan ese equilibrio en su personalidad.

María Redondo
Asesoramiento: Top Doctors

Hacerfamilia.com

 

Confía en tu hijo para construir en él

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A veces, los primeros que no creemos en nuestros hijos somos nosotros. En ocasiones, son ellos los que no se creen capaces. Incluso puede que no lo sean en ese momento. Tienen en contra muchas variables que pueden impedirles llegar a desarrollar las enormes potencialidades que hay en ellos.

Pero nosotros sabemos que son personas en formación. Creer en ellos es la herramienta pedagógica más potente que tenemos en nuestras manos para conseguir ayudarles a llegar a su plenitud. Sin confianza en ellos, posiblemente su evolución quedará a medias.

Por eso, introduce en vuestras vidas un “como si…” . Trátalo como si fuera capaz de sacarse el curso,como si nunca antes hubiera perdido las llaves de casa, como si levantarle por la mañana fuera un verdadero placer y no una batalla de prisas y estrés.

El Como si… implica confianza, segundas oportunidades y construye un escenario idílico donde tu hijo puede imaginarse alcanzando el éxito. Si tú crees en él, él creerá en sí mismo.

Y aplícatelo a ti mismo. Si no confías en él, haz como si confiaras. Por supuesto, no hablamos de una confianza ciega sino en una confianza racional, que entiende los errores como si fuesen una magnifica oportunidad para aprender. La confianza que permite analizar con tu hijo cada crisis, ayudándole a definir los problema, buscando soluciones alternativas y sabiendo que tiene talento para encontrarlas. Esta es la confianza que crea y enriquece. La que tiene plena fe en las capacidades y talentos de los hijos para aprender de los errores.

¿Se ha equivocado? ¿Cinco veces seguidas en el mismo error? ¿Por eso le retiras tu confianza?

Quizás necesita le ayudes a detectar el error. Cuando un niño no sabe detectar su propio error, el que realmente le está causando las consecuencias negativas, no pondrá las soluciones necesarias para no repetirlo. Se limita a caer y caer en el mismo error.
Por eso, hazle las preguntas necesarias para que defina correctamente el problema y así pueda buscar soluciones acertadas.
Esto es confiar en él: confiar en su capacidad cognitiva y emocional para solucionar problemas.
Y si no puede o no sabe, la solución no es retirarle tu confianza ni castigarle sino desarrollar/mejorar  en él las capacidades cognitivas que necesita. A veces es tan sencillo como enfocar el problema desde otro punto de vista. Este es el primer paso.

Si no confías en tu hijo, no construirás. Solo reconstruirás.

Elena Roger Gamir
Pedagoga – Solohijos.com

“Ahora es mi turno. Te toca a ti esperar”

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Enseñarles a respetar tus necesidades es tan importante como satisfacer las suyas.

Quererles no significa que tú desaparezcas. Ellos no pueden crecer creyendo que son el centro del mundo, del suyo y el nuestro. Son muy importantes para nosotros pero su vida no anula la nuestra.
Como padres también tenemos unas necesidades que ellos, igual que nosotros hacemos con las suyas, tienen que respetar.
Por eso, no te sientas culpable cuando estás dedicando un tiempo a ti mismo. Tienes y debes tener un tiempo para ti y debes exigírselo a tu hijo. No creas que estás siendo egoísta. Le estas enseñando a respetarte y eso le enseña también a respetarse a sí mismo.
Cuando necesites ese tiempo, dile algo parecido a esto: “Yo te quiero y me encanta estar contigo peroahora es mi turno. Es mi momento y te toca a ti esperar ”. Adapta el mensaje en función de la edad madurativa de tu hijo

Elena Roger Gamir
Pedagoga – Solohijos.com

Una idea genial para enseñar a nuestros hijos a pedir las cosas sin gritar

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Cuando mis hijos eran pequeños, les puse un vídeo de dibujos animados en chino. No había traducción. Evidentemente se rieron mucho precisamente por no entender absolutamente nada de lo que decían. Les hacía gracia ver a los dibujos hablar y comunicarse en un idioma en el que no entendían, incluso les parecía ridículo y se reían de ellos.

Ese tema dio para mucho porque durante un tiempo jugaban a hablarse en chino, se hacían bromas y jugaban a “no entenderse”, con todo lo que lleva de absurdo esta incomunicación.
Mi intención al ponerles este vídeo no era arbitraria ni sencillamente divertirles. Buscaba una buena mediación para enseñar a mis hijos la importancia de hablarse con respeto y comunicarse con precisión, sobre todo en momentos problemáticos.
Y ahora entenderéis por qué.

“No te entiendo, me estás hablando en chino”


Cuando más adelante perdían el control hablando conmigo, cuando exigían con gritos las cosas o mostraban agresividad verbal para conseguir sus objetivos, les decía “¿Te acuerdas de aquella vez que vimos los dibujos animados en chino? Pues a mi me pasa igual…ese idioma no lo entiendo, me estás hablando en chino y yo no entiendo el chino; cuando me hables en castellano quizás entienda lo que necesitas”.
Sin necesidad de recordarles la norma (“En esta casa todos nos hablamos con respeto”) ni de sermonearles, les dije subliminalmente que el idioma de la agresividad, de los gritos, insultos o chantajes no obraban el efecto deseado, que no eran admitidos como “idioma” vehicular en nuestrafamilia y que podían hablar “chino” pero que desafortunadamente, a pesar de intentar entenderlos, no podía. Para poder entendernos en nuestra casa había que hablar “castellano”, el idioma que todos comprendemos: el del respeto y el de la negociación.

Actualmente, ahora que ya el pequeño tiene 19 años, todavía hay ocasiones en que les digo: “Ignacio, estás hablando chino y no te das cuenta, prueba en castellano”. Automáticamente entienden que están levantando la voz o imponiendo sus ideas con agresividad, entonces bajan revoluciones y recurren a la comunicación asertiva, aquella que saben por experiencia (ya que desde pequeños han aprendido a hablar en castellano y no en chino) les permite con más posibilidades, aunque no siempre, conseguir sus propósitos sin sentirse mal por ello ni hacer sentir mal a los demás.

¡Aprende a mediar con tus hijos, aprende a hacerles partícipes de su propio cambio!
Y cuidado, no pierdas de vista que tu hijo tampoco entiende el chino…

Elena Roger Gamir
Pedagoga – Solohijos

El gateo: un paso de gigante para tu bebé. Consejos prácticos

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Caminar a cuatro patas no sólo significa ganar en movilidad. Aunque tu bebé no se dé cuenta de ello y él simplemente disfrute yendo de aquí para allá como un correcaminos, en el interior de su pequeña cabecita están ocurriendo cosas muy emocionantes. El gateo favorece la relación entre los hemisferios cerebrales y prepara la vista y la mano para la fascinante aventura, no muy lejana, de aprender a leer y escribir. Increíble, ¿no?

  • Si tu bebé pesa mucho, arrodíllate detrás de él, sujetándolo por el vientre con una mano y usando tu otra mano para ayudarle a mover hacia delante sus manos y rodillas de forma alternativa.
  • Si sois dos adultos, podéis usar una toalla rodeando su barriguita y levantándola de manera que su barriguita se eleve del suelo y que sus manos y rodillas soporten parte de su peso. Entre los dos podéis ayudarle a avanzar: mientras uno le mueve las manos, el otro le va moviendo las piernecitas.
  •   Podéis utilizar vuestro propio cuerpo como obstáculo para que tu bebé lo supere (túmbate en el suelo y deja que tu bebé pase por encima de tus piernas como si fueran una montaña rusa a su medida). Esto le obligará a coordinar y fortalecer sus brazos y piernas. Cuando lo consiga, prémiale con besos y abrazos.
  • También puedes construir obstáculos con almohadones grandes, mantas enrolladas, etc. (lo dejamos a tu imaginación).
  • A veces, subir algunos escalones (o pequeños tramos de escalera) pueden ser un buen estímulo para él. Tienen tendencia a hacerlo por propia iniciativa, por lo que es aconsejable que no le pierdas de vista y supervises su “pequeña” ascensión.
  • Acuérdate de cubrir las piernas del bebé con un pantalón largo para prevenir los efectos del roce cuando avance con rapidez por diferentes terrenos al recorrer la casa.
  • Algunos padres colocan en el pasillo, comedor, o en su cuarto piezas de goma en forma de cuadrados de diferentes colores que se enlazan entre sí formando un suelo cómodo y atractivo para el niño.
  • La natación (sobre todo cuando están boca abajo) facilita el movimiento de brazos y piernas como si gatearan, con la libertad de estar menos sometidos a la gravedad. A la vez, la resistencia que le ofrece el agua en el movimiento hace que su musculatura se desarrolle mucho mejor.
  • Por otra parte, si tu hijo tiene más de 10 meses y ves que ya tiene intención de caminar (sin haber pasado antes por la etapa de gateo) estos trucos pueden ayudarte a que no se pierda esta fase tan importante para su desarrollo.

 

Fuente: www.solohijos.com
Mª Ángeles García Morán