Archivo de la categoría: Jóvenes

De poca edad. Dicho de un animal: Que aún no ha llegado a la madurez sexual, o, si se desarrolla con metamorfosis, que ha alcanzado la última fase de esta y el aspecto de los adultos. Persona que está en la juventud.

¡Quieren ir de fiesta! ¿Los dejamos? ¿Cuándo? ¿A dónde?

Fiestas de adolescentes, ¿cómo decidir si deben ir?

Foto: ISTOCK Ampliar foto

Adolescencia, primeras salidas y fiestas. ¿Deben ir los adolescentes a estas fiestas? ¿Cómo estar seguro de que no habrá nada perjudicial en estos eventos? ¿Puedo confiar en mis hijos? Estas son algunas preguntas que asaltan a los padres en estas situaciones, no hay que cortarles las alas, pero sí habrá que establecer normas y llegar a acuerdos para permitir que los hijos de estas edades participen en estas actividades.

La importancia de socializar en la adolescencia

No se debe impedir al adolescente acudir a este tipo de eventos ya que en estas edades es muy importante socializar. Crear un grupo de amigos y sentirse integrado en él es de vital importancia en los adolescentes. Sin embargo habrá que estar atento al círculo con el que se relaciona y al tipo de actividades.

Una cosa es aceptar que el niño debe relacionarse más allá de la familia y otra es permitir que estas amistades le perjudiquen. Para asegurarse de que esto no ocurre lo mejor es una buena educación que haga que los hijos sepan elegir bien su grupo de amigos en función los valores aprendidos en casa.

Charlar con los adolescentes

Los padres deben hablar con sus hijos adolescentes antes de que estos acudan a una fiesta. La comunicación es la mejor herramienta. Aquellos progenitores que hablan con sus niños sobrealcohol y drogas, tienen más posibilidades de que finalmente estos menores no consuman estos productos una vez que se hagan mayores.

También es recomendable que los padres conozcan a los amigos de sus hijos. Siempre es más seguro permitir que un adolescente acuda a la fiesta que organiza su círculo de amigos más cercano que a aquella que ha realizado un nuevo grupo que es totalmente ajeno a la familia. La información es poder en estos casos.

Para saber cómo son esos amigos, los padres debemos esforzarnos por conocerlos. Tenemos que estar en contacto con ellos y los otros padres, invitarlos a casa para ver cómo se comportan, charlar mucho con nuestros hijos sobre cómo van sus relaciones de amistad para detectar cualquier posible problema antes de que se agrave.

Establecer normas para las salidas nocturnas

Los padres deberán permitir que sus hijos adolescentes acudan a fiestas si hacen que ellos cumplan determinadas normas. Conviene negociar las salidas nocturnas con los hijos adolescentes. Estas son algunas de las normas que se pueden negociar:

– Los adolescentes deben comunicar a los padres dónde tendrá lugar la fiesta. Si esta se produce en casa de un amigo y posteriormente se traslada a algún otro recinto, los progenitores deben tener noticia de ello y en caso de no dar su consentimiento, los hijos deben volver al hogar.

Tiempo límite. El adolescente y el padre deben acordar una hora de regreso que debe cumplirse escrupulosamente. Esta es una excelente manera de comprobar el nivel de responsabilidad que tiene el hijo.

Hablar con los hijos. El adolescente debe tener una charla con sus padres sobre determinados asuntos. Por ejemplo, hay que plantearles qué van a hacer en caso de que haya presencia de alcohol. También hay que hacerles ver que en el supuesto de que aparezca una situación que no controlen, deberán llamar a algún adulto para poner solución.

fuente: 
Damián Montero – hacerfamilia.com

Contador El 86 por ciento de los niños de 13 años tiene teléfono móvil

El 40% de los niños menores de 9 años ya tienen Smartphone
Foto: ISTOCK Ampliar foto

Tres de cuatro niños de 12 años en España ya posee un teléfono móvil. Este número aumenta a partir de los 13 años, ya que el porcentaje de menores que tiene un Smartphone a esta edad es del 86%. Así lo indica la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares realizada por el Instituto Nacional de Estadística, INE.

Aumento de 2,8 puntos

La encuesta del INE refleja cómo las nuevas tecnologías se han introducido en las generaciones más jóvenes. Si se comparan estos datos con el mismo trabajo de 2015 se comprobará que el número de menores de entre 10 y 15 años que poseen un teléfono ha aumentado 2,8 puntos porcentuales. Un crecimiento que se ha producido por tercer año consecutivo y que se prevé aumente en 2017.

Esta encuesta ha comprobado el uso de otros dispositivos por parte de las nuevas generaciones. En este sentido el 94,5% de los menores de entre 10 y 15 años usa el ordenador asiduamente. Una prueba que demuestra cómo las nuevas tecnologías están cada más presentes en la vida de los más jóvenes.

Smartphone para navegar

Los jóvenes de entre 10 y 15 años navegan por la red con asiduidad. Su herramienta favorita para ello es el Smartphone, medio empleado por el 93,3 por ciento de los participantes en este trabajo. El siguiente dispositivo más empleado para esta actividad es el ordenador portátil, 57,8 por ciento de los encuestados, y en tercer lugar aparece el ordenador de sobremesa, 45,4 por ciento.

Tampoco extraña que el número de hogares que cuenten con acceso a la red haya aumentado. Si en 2015 el 78,7 por ciento de las casas contaban con internet, en 2016 esta cifra ha crecido hasta el 82 por ciento. Estos datos se traducen en que en torno a 13 millones de viviendas están conectadas al mundo virtual.

Asegurarse de un uso correcto

Una buena formación por parte de los padres ayudará a que el uso que se dé a estos dispositivos sea el adecuado.

1. Responsabilidad. Si el niño recibe un smartphone, debe aceptar una serie de normas para un uso responsable. Si las infringe, habrá consecuencias.

2. Revisiones. Entre estas normas debe estar la revisión de la actividad que el niño realiza. Debe aceptar que los padres puedan ver de vez en cuando el uso que hace con su móvil.

3. Filtros parentales. El niño debe aceptar que en navegadores y otras aplicaciones se instalen filtros pare evitar que acceda a contenido no recomendado para su edad.

4. El móvil prohibido en el colegio. Puede que queramos que el niño lleve un Smartphone al colegio para estar localizable en caso de emergencia. Pero solo para ello, no para divertirse ni distraerse. En clase el móvil no debe usarse.

5. Cuidado con la información personal. El niño nunca debe facilitar información que pueda dar pistas de cómo localizarlo. En el caso de que estos datos sean necesarios para instalar una aplicación, debe consultarse a los padres para valorar la seguridad.

6. Cuidar el teléfono. No sólo se debe velar por la integridad física del móvil, también hay que tener cuidado de no instalar aplicaciones de dudosa procedencia que puedan abrir la puerta del smartphone a otras personas.

7. El teléfono no es su vida. Hay que transmitirle al niño que su móvil es una herramienta, no un objeto a través del cual se pueda vivir. Se le debe inculcar la necesidad de relacionarse en persona y depender lo menos posible de este objeto.

8. Aprender de los errores. Es inevitable que el niño en alguna ocasión se exceda en el uso del móvil. Aprovecharemos estas situaciones para mejorar su educación.

9. Comunicación. Si alguien empieza a molestar a un niño a través de su móvil, este debe saber que lo primero que debe hacer es poner en conocimiento de los padres esta situación.

10. No emplearlo para acoso. Puede que el niño vea gracioso gastar una broma a un amigo a través de su smartphone. Hay que hacerle ver que al igual que a él puede molestarle recibir estas gracias, a la otra persona también.

Damián Montero

Un consejo para llegar a casa y no tirarse como un zombi en el sofá

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Llegas a casa agotado, deseando quitarte los zapatos y tumbarte en el sofá a ver la tele o leer el periódico. No está mal. Pero existe algo mejor.

Imagínate esto.
Llegas a casa. Tu hijo pequeño sale cual rayo veloz a recibirte y tirarse a tus brazos. Lo llenas de besos y le haces cosquillas. Luego saludas a tu pareja con un abrazo sincero, de esos que dicen que te alegras de que acabe el día para volver a verla. Después te diriges a la habitación de tu hijoadolescente, estudiando con los cascos puestos. Se los quitas y le regalas una sonrisa (los más afortunados, también un beso) y una caricia en el pelo.

El sofá sigue estando en tu sitio y te está esperando. Pero ahora es diferente. Cuando te sientes en él, previamente habrás dicho a tu familia en 3 minutos que volver a casa es un privilegio porque están ellos y ellos son tu vida.
Cambia de rutina. Así se convierte una casa en un hogar.

Elena Roger Gamir
pedagoga – Solohijos

fuente: solohijos

Los amigos de los hijos: una influencia bien importante

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Es deseo de todo padre, que sus hijos construyan amistades que les aporten valores a sus vidas, y no al contrario. Es por eso que la amistad y las relaciones sociales, se convierten en una lección importante en el proceso formativo de los hijos.

Construir amistades verdaderas, sanas y sólidas, es posible mediante una educación adecuada en el hogar. Las siguientes premisas básicas servirán de apoyo a los padres en este propósito.

Primero: que se quieran a sí mismos

Antes de enseñarles a entablar amistades y conservarlas, hay que buscar primero que los hijos tengan confianza en ellos mismos, que posean una autoestima sana y positiva, pues son los puntos de partida para establecer relaciones interpersonales con éxito. Éstas les ayudarán además a afrontar con entereza situaciones difíciles, como por ejemplo un rechazo o menosprecio de sus pares.

Darles la oportunidad de hacer amigos

“Es evidente que si los padres pretendemos que nuestros hijos aprendan a relacionarse, a tener amigos e integrarse en sociedad, hemos de darles la oportunidad de lograrlo, ya desde los más tiernos años de la infancia” señala Bernabé Tierno, sicólogo y escritor.

Quiere decir entonces que los padres han de animar a los hijos a crear lazos de amistad, en especial cuando tienden a ser tímidos o retraídos, aunque tampoco es conveniente forzarlos.

Transmitirles los valores y principios de la amistad

La amistad debe considerarse como un regalo y por eso debe estar basada en unos valores como son: ayuda desinteresada, capacidad de entender al otro, empatía, generosidad, respeto, confianza, sinceridad, lealtad, afecto, entre otros.

Conocer los amigos de los hijos

Es primordial desarrollar una relación cercana y armónica con los hijos, pues de esta manera se crea un ambiente de acogida para sus amigos. Invitarlos a casa o transportarlos a alguna actividad, son formas de estar al tanto de los amigos.

Este contacto es vital, pues así los progenitores pueden indagar y conocer a fondo las posibles influencias que se están ejerciendo sobre los hijos. Lo ideal además, es conocer a las familias. No hay que convertirse en íntimos amigos, pero sí tener algún acercamiento para saber si las actitudes y preferencias como padres son compatibles con las propias.

Las amistades son una elección personal

Los amigos son una elección, es decir, cada quien está en libertad de establecer un vínculo con una persona o con otra. En estas decisiones hay mucho en juego, pues una amistad puede llegar a ser tan influyente, que puede determinar el rumbo de una vida. De ahí la importancia de enseñarles a los hijos a formar un criterio propio desde la niñez, el cual cobrará mayor relevancia en la adolescencia.

Enseñarles a establecer un criterio propio

Llega un momento en que los padres no pueden decidir por los hijos, ni actuar por ellos, pues reclaman su independencia y autonomía; será entonces el criterio propio, la mejor herramienta que tendrán los chicos para identificar las amistades que les beneficiarán o les perjudicarán.

“No me gustan los amigos de mi hijo”

Los progenitores están en su deber de informarles a los hijos cuando consideran que una amistad no les es conveniente, pero deben manejar la situación con inteligencia y delicadeza. El sitio padresonones.es expone los siguientes consejos:

– Ante todo hay que diferenciar los amigos que no nos gustan por juicios sin información objetiva de los que realmente ejercen una mala influencia. Amistades negativas son aquellas que contradicen con su ejemplo los valores que los padres les están enseñando, les inducen a un comportamiento inadecuado o les manipulan y presionan. Si la educación de nuestro hijo hasta el momento de su adolescencia, ha sido a través de un camino de valores y buenas acciones, tendrá una base sólida, y menos manipulable, aunque eso no garantice la influencia por parte de sus amigos.

– Cuando los niños son pequeños es más fácil hacer que cambien de amistad. Basta modificar sus hábitos para que entable nuevas relaciones, pero en la adolescencia la situación es diferente.

– No criticar a los amigos, ya que así se refuerza la actitud del hijo, que no dudará en defenderles. Es mejor cuestionar actitudes concretas y no hay que olvidar que es mejor la persuasión que la prohibición.

– También ayuda conocer la relación de amistad. En ocasiones la mala influencia se deba a una falta de confianza en sí mismo. En ese caso en lugar de insistir en que deje a ese amigo, es mejor reforzar su autoestima para evitar que sea fácilmente manejable.

– La comunicación es la base para evitar problemas. En momentos de conflicto, es importante dialogar con ellos sobre situaciones de riesgo, pero evitando sermones. Comunicarse es la mejor forma de que escuchen y sigan nuestras orientaciones.

– La mejor prevención es sin duda una buena relación familiar que favorece que el niño confíe en sus padres y sea menos manipulable por su entorno.

– Es también positivo promover diversos grupos de amistades, de forma que sea más difícil que se dejen llevar por las presiones de un grupo concreto. En un momento en el que un amigo ejerza una mala influencia, otro amigo podrá contrarrestarla.

Los padres no pueden desligarse de este tema, deben acompañar a sus hijos en todo el proceso, con amor, autoridad y dedicación, seguramente lo lograrán.

fuente: lafamilia.info

¡Cuando hay estrés es imposible aprender!

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¿Cuál es la gasolina del cerebro? ¿Cómo aprenden nuestros hijos? ¿Cómo hemos de educar para aprovechar al máximo sus capacidades? ¿Cómo ayudarles a que tomen decisiones acertadas?

Independientemente de las capacidades de nuestro hijo, aprender debería ser un proceso positivo, un desafío estimulante que despertara su curiosidad y su hambre de descubrimiento. Sin embargo, cada vez se ven más niños estresados y tristes. Sin apenas tiempo libre, ya no solo para jugar, sino para pasar tiempo con su familia.

Niños con un gran potencial cognitivo que se sienten “tontos” (palabras textuales de los niños). Que no intentan las cosas porque piensan que van a fracasar. Niños que creen que, sin ayuda de sus padres o del profesor particular, son incapaces de aprobar las asignaturas (mucho menos de aprender, que es distinto).

Acompaño, pedagógicamente hablando, a padres que están más estresados que sus hijos porque no saben qué hacer para que se organicen con la agenda o con los deberes. Qué cada día buscan la manera de que sus hijos se levanten con una sonrisa, y no con el modo “odio ir al colegio”. Que tienen prisa por acostarlos para poder respirar” al final del día.

¿Cosas buenas de mí? Pues no se me ocurren…


Tanta presión, tanto forzar a nuestros hijos a hacer lo que toca y lo que es correcto, tanto querer sacar de ellos lo mejor sin pensar en sus verdaderas necesidades y capacidades, tanto exigirles que alcancen metas que ni siquiera hemos puesto nosotros…tanto estrés no les proveerá de buenas habilidades cognitivas para tomar buenas decisiones en el futuro. Ni para ser hombres y mujeres equilibrados el día de mañana.

Conseguimos el efecto contrario. Como muestra, mi diálogo con un alumno de 8 años. A mi pregunta de ¿Cuáles son tus supertalentos? él responde: 

  • Alumno: No lo sé. Yo no tengo supertalentos.
  • Yo: Piensa en algo que te guste de ti.
  • Alumno: Nada, no sé…déjame pensar… No se me ocurre nada.
  • Yo: Piensa en alguna cosa que te gusta hacer, en las que disfrutas. Seguro que encuentras pistas interesantes…
  • Alumno: (después de pensarlo un rato) ¡Que no tengo supertalentos, te lo digo yo! Pongo a todo el mundo nervioso, y todos se enfadan conmigo. Saco malas notas y me han puesto en primera fila porque molesto a los demás. Ni siquiera sé jugar al fútbol…además, nadie me elige en los grupos de clase…”

Todo esto en un contexto de abatimiento. ¡Y no es el único! Por supuesto, luego es posible ayudarle a ver sus puntos fuertes pero, de entrada, solo piensa en sus aspectos negativos. ¡Así crece gran parte de nuestra infancia y adolescencia!

¿Cómo le va a gustar aprender a un niño de 13 años si se queda hasta las 21,00h haciendo deberes?


El niño siente que no da la talla, que ha decepcionado a las personas que más quiere en el mundo y a otros que han confiado en él, que nunca cambiará, que no es inteligente, que mejor quedarse“quietecito” y no “meter la pata”, que la vida no es el lugar maravilloso que le cuentan los demás…

De poco servirá que yo le ayude a detectar cuáles son algunos de sus supertalentos. Si no los siente como tales, no existen para él.
Para que reconozca en sí mismo sus supertalentos, para que se conozca y se atreva, padres y profesores debemos aprender un poco (o mucho) de lo que la neuroeducación nos dice sobre aprendizaje.
Debemos conocer qué funciones mentales participan en el aprendizaje y cómo le afecta el estrés, qué objetivos les estamos exigiendo y si se ajustan a su edad madurativa. Fomentar lametaconición y la toma de decisiones basada en unas buenas habilidades cognitivas. Debemos fomentar el aprendizaje significativo y trascendente.

Veamos en este vídeo lo que dicen los expertos en neuroeducación sobre lo que es mejor para el cerebro y el corazón de nuestros hijos. El vídeo va dirigido al cambio en el colegio pero es perfectamente aplicable a nuestro trabajo de mediadores con nuestros hijos.

Elena Roger Gamir
Pedagoga – Solohijos

Fuente: solohijos

Contador El nuevo narcisismo: la comparación y la competición en redes sociales

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El narcisismo es una condición que supone una excesiva admiración por uno mismo, por las propias cualidades, ya sean físicas, psíquicas o ambas. El origen del término alude al mito de Narciso, quien por admirar demasiado su imagen en el agua, murió ahogado. Más allá del espejo,ahora el narcisismo se proyecta en redes sociales.

En la actualidad, el enamoramiento de uno mismo se desplaza, ya no tiene su objeto en el reflejo de la propia imagen en el agua como Narciso o en el espejo como antes, sino en el reflejo de la misma en las redes sociales. Una excesiva estima hacía uno mismo puede ser muy peligrosa y tornarse patológica desencadenando en graves consecuencias negativas.

El narcisismo clásico

El narcisismo es una estima excesiva hacia uno mismo, una sobreestima que acarrea graves problemas para el bienestar y la felicidad de la persona. El narcisismo puede considerarse como uno de los rasgos de la personalidad normal, pero que también puede tornarse en una severa patología.

El narcisismo en exceso, no es más que una aparente sobreestima que, en la mayoría de los casos esconde realmente una baja autoestima. El sujeto que sabe que debe sentir afecto hacía sí mismo, no experimenta tales afectos y como estrategia para paliar el malestar generado por esta carencia desarrolla una excesiva vanidad y sobre estima, además de una exagerada búsqueda de admiración y reconocimiento de los demás.

Cuando esto ocurre, la persona ve comprometidas severamente sus habilidades sociales, y sus habilidades para vivir una vida feliz y sentirse a gusto consigo mismo.

El nuevo narcisismo y su proyección en redes sociales

Narcisismo y redes sociales

El nuevo narcisismo es una renovación de esta tendencia tradicional. Las redes sociales han supuesto una auténtica revolución en la manera de relacionarnos, de pertenecer a un grupo e incluso de mostrarnos ante los demás. El valor social de la persona queda relegado al número de reacciones que tienen sus publicaciones, no importa si no tiene contacto real con sus seguidores o amigos virtuales.

Se trata de nuevas estrategias de captar la atención de los demás, de conseguir su admiración para alimentar su personalidad egocéntrica. Las reacciones ante las publicaciones poco a poco enganchan al narcisista que ve cubiertas, aunque sea de un modo irreal sus necesidades de admiración y de afirmación. De este modo, la autoestima se alimenta efímeramente con cada publicación y es necesario mantener al día las publicaciones para obtener la nueva dosis deautoestima. Poco a poco la imagen virtual cobra un gran peso y, también se torna más irreal, filtros, posados, exageración de la felicidad, que se alejan de la imagen real de la persona.

La comparación y la competición propias del narcisismo

En el nuevo narcisismo aparece además un nuevo matiz que tiene que ver con sentirse superior a los demás. A menudo, estas personas se comparan con otros usuarios similares y compiten por obtener más o mejores reacciones. Pasan horas pendientes de las reacciones de los demás a sus publicaciones y van más allá, también pasan horas pendientes de las respuestas que obtienen otras personas. Entrando de este modo en una absurda competición por conseguir un mayor número de “me gusta” y de esta manera experimentar esa necesitada sensación, esa sensación de superioridad que calma sus carencias.

¿Qué podemos hacer para no caer en el narcisismo?

1.  Para reafirmar el yo no necesitamos admiración de los demás, busca alternativas para encontrarte a ti mismo que se basen en el desarrollo, la reflexión, etc.

2.  Desarrolla tu autoconcepto, se trata de conocerte tal y como eres, con tus puntos fuertes y los débiles, y aprender a aceptarlos y quererlos. Para ello piensa que al igual que aceptas a los demás con sus defectos puedes hacerlo contigo.

3.  Olvídate de compararte con los demás y aléjate de la búsqueda de admiración. Es cierto que a todos nos gusta que nos admiren y por eso nos enganchamos a esas reacciones, pero recuerda que no lo necesitas.

4.  Aléjate de aquellos que tratan de comparase constantemente o pretenden admiración continua.

Celia Rodríguez Ruiz. Psicóloga clínica sanitaria. Especialista en pedagogía y psicología infantojuvenil. Directora de Educa y Aprende. Autora de la colección Estimular los Procesos de lectura y escritura.

fuente: hacerfamilia

Cómo gestionar una bronca en casa con hijos adolescentes

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Los conflictos en la relación con adolescentes son normales y propios de la etapa. Las discusiones y broncas en casa con los padres son frecuentes por el choque generacional y toda la familia pasa una prueba de fuego al intentar gestionarlas. La transición de niño a adulto crea tensiones internas difíciles de soportar que llevan al adolescente a actuar de una forma que puede ser difícil de tolerar por parte del entorno.

“Es agotador” y “no puedo más” son dos frases con las que los padres con hijos adolescentes acostumbran a resumir, en los momentos bajos, la convivencia con ellos. En las gradas de las instalaciones deportivas, en las reuniones de instituto o en las charlas sobre educación donde coinciden con padres de chicos y chicas de la misma edad, el que no se queja de discusiones por eldesorden en la habitación se lamenta de las malas contestaciones, del abuso de la videoconsola, de la falta de estudio o de la apatía. Intercambian experiencias para concluir con el consabido “yo ya no sé qué hacer”.

La gestión de las broncas familiares con adolescentes

Las familias se tienen que adaptar a los cambios y empezar a relacionarse con aspectos adultos que el adolescente exige que sean respetados y reconocidos (aunque impliquen diferencias con los padres) a la vez que se siguen atendiendo aspectos infantiles que todavía persisten.

Y es que a esas edades, los hijos tan pronto se sienten sobreexigidos y se refugian en un funcionamiento infantil recordando a los padres que todavía no son adultos, como se sienten infantilizados y reivindican -a veces con excesiva vehemencia- un respeto porque ya no son niños.

Cómo gestionar las broncas con hijos adolescentes

De la capacidad de adaptación de los padres a esos cambios depende muchas veces que se cronifiquen conductas, se creen círculos viciosos y se acabe en una escalada de conflictos. No hay fórmulas ni recetas mágicas; es importante no psicologizar, psiquiatrizar o judicializar unos conflictos que son naturales y propios de los cambios que ocurren en esa etapa.

La difícil relación con los hijos adolescentes

Mario Izcovich, responsable del grupo de investigación en adolescencia del Col·legi de Psicòlegs de Catalunya, asegura que muchas de las broncas que se viven en los hogares con adolescentes tienen que ver con que los padres esperan de sus hijos que hagan ciertas cosas, les plantean determinadas tareas o demandas, y los chavales, que en otro contexto -como la casa de un amigo o unas colonias- las asumirían, reaccionan de forma distinta como una manera inconsciente de manifestar cierta rebeldía respecto a lo que sus padres esperan que hagan o sean.

“La dinámica nos demuestra que los adolescentes, además de serlo, son hijos, y hay una dinámica particular en relación con sus padres“, afirma. Javier Urra, psicólogo y director clínico del programa RecUrra para padres e hijos en conflicto, remarca que la relación con hijos adolescentes siempre ha provocado conflictos, ha exigido constancia y coherencia por parte de los padres, y ha resultado agotadora, “aunque quizás en la sociedad actual un poco más porque hay más permisividad social que antes” y cuesta más ejercer la autoridad.

Partiendo de todas estas premisas -que los conflictos con el hijo adolescente son inherentes a esa fase del desarrollo y no hay que desfallecer ante ellos-, Javier Urra explica que “no hay soluciones mágicas -en educación nunca las hay-, sólo las reflexiones de personas acostumbradas a relacionarse con adolescentes, incluidos sus propios vástagos”.

Marina Berrio

Asesoramiento: Javier Urra, psicólogo y director clínico del programa RecUrra y Mario Izcovich, responsable del grupo de investigación en adolescencia del Col·legi de Psicòlegs de Catalunya.

fuente: hacerfamilia

10 páginas webs para que los niños naveguen seguros y aprendan inglés

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Internet encarna prácticamente todo lo bueno y lo malo que hay en el mundo. En él podemos encontrar infinidad de páginas webs educativas, creativas, divertidas* podemos también encontrarnos con antiguos amigos que creíamos perdidos o incluso conocer a nuevas personas. Sin embargo, Internet puede ser un lugar muy inseguro: virus, contenido inapropiado, información falsa* navegar con conocimiento es esencial.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando el que navega es un niño que no tiene las nociones suficientes para protegerse de los peligros de la red? Ahí la labor de los padres es esencial: debemos enseñar a nuestros hijos claves básicas para que se comporten bien en Internet y para que sepan discernir entre tal magnitud de información.

Cuando son muy pequeños, dejarles solos frente a un ordenador puede ser una temeridad. Por ello, hoy os traemos una pequeña selección de webs seguras para niños. Como todas ellas están en inglés (pero siempre adaptadas para los más pequeños de la cara), son además una opción genial para que practiquen la lengua de Shakespeare casi sin darse cuenta. Es decir, en ellas encontrarán entretenimiento, educación (pues todas enseñan a los pequeños) e inglés enInternet, ¿quién da más?

1.- Time fot Kids

Se trata de la revista Time adaptada para los más pequeños. En ella podrán informarse cual adultos de las noticias del día… pero explicadas de tal forma que puedan entenderlo todo a la perfección. ¡Un genial invento!

2.- How Stuff Works

“¿Cómo funcionan las cosas?” El nombre lo dice todo. La eterna pregunta de cada niño, bien explicada para su edad. En esta página el pequeño de la casa podrá aprender curiosidades sobre los Juegos Olímpicos, sobre coches, geografía* casi cualquier pregunta que se haga sobre el mundo está respondida.

3.- Fun Brain

Los niños no se darán cuenta de que están aprendiendo mientras juegan a estas divertidas actividades. Matemáticas, comprensión lectora* todo se practica y se aprende de una manera la mar de entretenida.

4.- Fun Logy

Esta es una genial página web donde los niños encontrarán multitud de actividades para hacer en casa y pasarlo en grande. Recetas de cocina, ideas para experimentos científicos, trivials para practicar su conocimiento* ¡hay de todo!

5.- Knowledge Kids

Una gran selección de vídeos y juegos pensados para los niños de preescolar o en edad de guardería. En esta página podrán divertirse y aprender, además de hacer buenos amigos.

6.- Science Bob

Para pequeños científicos está esta web. Aquí encontrarán muy buenas ideas para hacer experimentos en casa, así como vídeos científicos para aprender y entretenerse. ¿Tienen dudas? También podrán consultarlas.

7.- PBS Kids

La televisión pública americana tiene esta página web con un montón de actividades educativas y juegos divertidos para niños. Esta cadena es conocida por su programación educativa de calidad así que, ¿por qué no aprovecharlo?

8.- Star Fall

Si quieres que tu pequeño aprenda a leer en inglés, esta es una buena opción. Pensada para pequeños angloparlantes, en ella conocerán los diferentes fonemas de la lengua de Shakespeare.

9.- Sport Ilustrated Kids

Sport Ilustrated es otro medio de comunicación americano conocido por su interés en llegar a los más pequeños. Si a tus hijos les gusta el deporte, no la pierdas de vista, porque aquí podrá informarse de todo lo que le interesa en un lenguaje adaptado a su edad.

10.- Sesame Street

¡Y no podía faltar Barrio Sésamo! ¿Qué mejor página que la dedicada a los muñecos televisivos de nuestra infancia? Un lugar en el que no solo el pequeño de la casa lo pasará en grande mientras aprende, ¿verdad?

Damián Montero

Fuente: http://www.hacerfamilia.com

SOBRE LA FAMILIA PARA REIRE Y APRENDER (VIDEO)

Por:
Religionenlibertad.com

Una idea genial para enseñar a nuestros hijos a pedir las cosas sin gritar

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Cuando mis hijos eran pequeños, les puse un vídeo de dibujos animados en chino. No había traducción. Evidentemente se rieron mucho precisamente por no entender absolutamente nada de lo que decían. Les hacía gracia ver a los dibujos hablar y comunicarse en un idioma en el que no entendían, incluso les parecía ridículo y se reían de ellos.

Ese tema dio para mucho porque durante un tiempo jugaban a hablarse en chino, se hacían bromas y jugaban a “no entenderse”, con todo lo que lleva de absurdo esta incomunicación.
Mi intención al ponerles este vídeo no era arbitraria ni sencillamente divertirles. Buscaba una buena mediación para enseñar a mis hijos la importancia de hablarse con respeto y comunicarse con precisión, sobre todo en momentos problemáticos.
Y ahora entenderéis por qué.

“No te entiendo, me estás hablando en chino”


Cuando más adelante perdían el control hablando conmigo, cuando exigían con gritos las cosas o mostraban agresividad verbal para conseguir sus objetivos, les decía “¿Te acuerdas de aquella vez que vimos los dibujos animados en chino? Pues a mi me pasa igual…ese idioma no lo entiendo, me estás hablando en chino y yo no entiendo el chino; cuando me hables en castellano quizás entienda lo que necesitas”.
Sin necesidad de recordarles la norma (“En esta casa todos nos hablamos con respeto”) ni de sermonearles, les dije subliminalmente que el idioma de la agresividad, de los gritos, insultos o chantajes no obraban el efecto deseado, que no eran admitidos como “idioma” vehicular en nuestrafamilia y que podían hablar “chino” pero que desafortunadamente, a pesar de intentar entenderlos, no podía. Para poder entendernos en nuestra casa había que hablar “castellano”, el idioma que todos comprendemos: el del respeto y el de la negociación.

Actualmente, ahora que ya el pequeño tiene 19 años, todavía hay ocasiones en que les digo: “Ignacio, estás hablando chino y no te das cuenta, prueba en castellano”. Automáticamente entienden que están levantando la voz o imponiendo sus ideas con agresividad, entonces bajan revoluciones y recurren a la comunicación asertiva, aquella que saben por experiencia (ya que desde pequeños han aprendido a hablar en castellano y no en chino) les permite con más posibilidades, aunque no siempre, conseguir sus propósitos sin sentirse mal por ello ni hacer sentir mal a los demás.

¡Aprende a mediar con tus hijos, aprende a hacerles partícipes de su propio cambio!
Y cuidado, no pierdas de vista que tu hijo tampoco entiende el chino…

Elena Roger Gamir
Pedagoga – Solohijos