Síndrome postvacacional: ¿cómo afrontar el fin de las vacaciones?

fotonoticia_20160819101106_660.jpg
Foto: ISTOCK

La finalización de las vacaciones y la incorporación al trabajo y otras actividades de la vida cotidiana, supone en muchas personas la aparición de una serie de trastornos de naturaleza física y mental que afectan a la salud y limitan sus capacidades. Es lo que se conoce como“síndrome postvacacional”, que se manifiesta a través de diversas alteraciones orgánicas, intelectuales y emocionales, con síntomas muy variados.

Sin embargo, algunos rasgos del síndrome postvacacional comunes como apatía, inadaptación al trabajo y debilidad generalizada. Lo habitual es que todos estos síntomas desaparezcan pasados unos días, aunque algunas veces se alarga por tiempo indeterminado.

La tristeza, la depresión, el sudor, el nerviosismo. Todos estos son los síntomas de una afección cada vez más común y que afecta al 35% de la población activa entre los 25 y los 40 años. Elsíndrome postvacacional es muy usual. Muchas personas se resienten del cambio desde un periodo extenso de ocio y tranquilidad a otro en el que predominan las obligaciones y los problemas. La paradoja es que pese a haber estado de vacaciones y descansando, hay síntomas de angustia, falta de energía, insomnio, irritabilidad.

Características del síndrome postvacacional

El síndrome postvacacional tiene una serie de síntomas comunes en todos los casos. Estos son algunos de los indicios que pueden apuntar a que efectivamente estamos ante uno de estos casos:

Debilidad generalizada, con dolores musculares, fatiga ante esfuerzos menores y pérdida de fuerza y apetito.

Molestias estomacales, con nauseas, sensación de nudo en al estómago y otras de diversa localización como sensación de ahogo, extrasístoles (palpitaciones), taquicardias.

Dificultad para dormir por la noche y somnolencia a lo largo del día.

Dificultad de concentración y rechazo al trabajo: variadas sensaciones de desidia, hastío y sensación de angustia, que puede llegar a limitar o anular la capacidad de ejecución de tareas y para la decisión.

– Habitualmente, cambios de humor continuos, con irritabilidad, e incluso agresividad. Otras veces tendencia a la depresión (tristeza, abatimiento, melancolía)

–  Sentimiento de desagrado y visión negativa de lo que acontece a su alrededor y en la resolución de los problemas (todo parece mal y difícil de superar).

¿Cómo afrontar el síndrome postvacacional?

Ahora que ya conocemos qué es el síndrome postvacacional, toca buscar métodos para que la vuelta al trabajo no nos suponga un mal episodio y termine por costarnos la salud. Antonio Cano Vindel, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), cree que el regreso al mundo laboral después de las vacaciones es “un estresor, sobre todo para quienes han ido de vacaciones estresados. La vuelta supone un rebrote de los trastornos de ansiedad que ya existían”.

Para volver a trabajar en unas condiciones buenas y sin que se pueda ser víctima del síndrome de las vacaciones acabadas, hay que poner en práctica una serie de consejos. Julio Bobes, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo, estima que en septiembre no hay más enfermos, sino más dificultades de adaptación a la vida de siempre.

“Volver al rol habitual, regresar a un horario no elegido, asumir una carga laboral provoca ansiedad. Esto altera los ritmos y crea problemas de adaptación. Dura unos días pero no es una depresión“. Para ello desde antes de las vacaciones debemos reconocer que el entorno de trabajo es un elemento fundamental en nuestro trabajo y porque la percepción que de dicho entorno tenemos, sea la mejor posible.

De este modo, la relación con jefes, colaboradores y compañeros ha de basarse en una comunicación fluida, que puede hacer más llevadero el proceso de adaptación al regreso. Así este buen entorno se convertirá en el mejor apoyo para volver a adaptarnos a nuestro puesto de trabajo después de nuestras vacaciones.

Marina Berrio


fuente: hacerfamilia.com

 

Anuncios

Publicado el 30 agosto, 2016 en Conciliación Trabajo y Familia, Familia, Maternidad, Padres, Sin categoría. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: